¿Qué pasaría si una historia de ciencia ficción pudiera cambiar la forma en que niñas y niños se relacionan con la ciencia? Esa es la pregunta que guía la investigación publicada recientemente en la revista Frontiers in Education, donde se analiza el impacto educativo del relato digital El infinito nombre de las estrellas en estudiantes de educación básica en Ecuador.
El infinito nombre de las estrellas fue editado y publicado por Ediciones Indoamérica Digital, sello editorial vinculado a la Universidad Indoamérica. Esta novellette de Cristián Londoño Proaño, forma parte del libro “Ciencias Ficción en el Aula”.
Este trabajo investigativo nace de dos proyectos “Metodología didáctica para motivar el estudio de la ciencia, miendiante la ciencia ficción” y “Estudio del uso de la ciencia ficción en la enseñanza de disciplinas STEAM”, que se desarrollaron entre el 2024 y 2025 y combina creación narrativa con investigación cuantitativa y cualitativa. Analiza cómo una historia de ciencia ficción puede despertar motivación por las ciencias en niñas y niños de educación básica.
Lejos de ser solo una obra literaria, El infinito nombre de las estrellas fue concebido como una intervención pedagógica: una historia de ciencia ficción diseñada específicamente para el aula, con el objetivo de despertar curiosidad científica, fomentar la imaginación y fortalecer la motivación hacia las áreas STEM (ciencia, tecnología y matemáticas).
Una historia cercana para hablar de ciencia

El relato sigue a Narciso Pechiche, un pescador afroecuatoriano que vive en la provincia de Esmeraldas. Su vida cotidiana, marcada por la precariedad, la enfermedad y la violencia, cambia cuando un misterioso objeto cae del cielo y conecta su realidad local con una dimensión cósmica. Esta combinación entre lo cotidiano y lo extraordinario permite que la ciencia aparezca no como algo lejano o abstracto, sino como parte de la experiencia humana.
La procedencia literaria de la obra, inspirada en territorios, culturas y problemáticas reales del Ecuador, ha sido destacada también en medios de divulgación cultural y periodística, como el reportaje publicado en La Hora, que subraya el vínculo entre literatura, identidad y ciencia ficción contemporánea.
¿Cómo se investigó su impacto en el aula?
El estudio se desarrolló con 110 estudiantes de sexto y séptimo grado en una institución educativa urbana de Ambato. Se aplicó una metodología mixta: cuantitativa, mediante encuestas antes y después de la intervención; y cualitativa, a través de observación etnográfica en el aula.
La lectura del relato se acompañó de actividades como dibujos, infografías, dramatizaciones, debates sobre el universo, la tecnología, el ambiente y la cultura local.

Resultados: más que números, experiencias significativas
Desde el punto de vista cuantitativo, los resultados muestran algo importante: las actitudes hacia la ciencia ya eran positivas antes de la intervención y se mantuvieron estables después.
No hubo cambios estadísticamente significativos en el corto plazo, lo que indica que la historia no “transformó” de manera abrupta la motivación, sino que reforzó disposiciones ya existentes.
Sin embargo, la dimensión cualitativa revela un impacto profundo:
- Alta participación emocional y entusiasmo durante las lecturas.
- Preguntas espontáneas, hipótesis e imaginación de mundos posibles.
- Conexiones entre la ficción y problemas reales como los manglares, la migración, la diversidad cultural y el cuidado ambiental.
- Producción creativa: obras gráficas, representaciones teatrales y narrativas propias.
Estos hallazgos muestran que la ciencia ficción funciona como un mediador narrativo: no enseña ciencia solo transmitiendo contenidos, sino creando un entorno donde imaginar, preguntar y reflexionar se vuelve natural.
¿Por qué importa esto para la educación?
La investigación sugiere que la ciencia ficción, cuando se integra de forma sistemática y contextualizada, puede:
- Humanizar la ciencia.
- Vincular emoción, cultura e imaginación con el aprendizaje.
- Favorecer formas tempranas de razonamiento científico.
- Incluir a estudiantes que usualmente participan menos en clases tradicionales.
Más que subir indicadores en una encuesta, El infinito nombre de las estrellas demuestra que aprender ciencia también implica aprender a imaginarla. En contextos latinoamericanos, donde la ciencia suele percibirse como ajena o distante, este tipo de narrativas abre una puerta poderosa hacia una educación STEM más cercana, creativa y significativa.
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Escrito por: Dr. Cristián Londoño Proaño, PhD. Profesor e investigador.